jueves, 12 de febrero de 2009

Mi vida como Prisionero

En poco más de trescientas páginas, Claudio Narea, en un lenguaje cotidiano, familiar y directo cuenta los inicios de una de las bandas de rock más importantes de nuestro país: Los prisioneros;los entretelones de sus dos salidas de la banda y por supuesto, su particular amistad con Jorge González.

Los recuerdos que Claudio Narea comparte en su libro comienzan simbólicamente la noche vieja que dió paso a la década de los ochenta cuando Claudio, junto a Jorge y Miguel miraban desde un par de cuadras el incendio de una fábrica de plástico del barrio, como si supieran que ese fuego se llevaría lo terrible de los 70 y traería algo nuevo para ellos tres.

Compañeros de colegio, familiares y amigos se ven retratados en el relato de Narea, quien mezcla anécdotas de Los Prisioneros con letras de las primeras canciones, hasta ahora, inéditas. Además, repasa sus problemas económicos en un par de oportunidades.

Los recuerdos de Los Prisioneros, rescatados por Narea, son muchos; los inicios de la banda, el desarrollo de cada uno de sus discos, las giras y la afición de Claudio y Jorge por dibujar historietas cómicas. Es precisamente en estos pasajes de la obra donde queda de manifiesto que Claudio era mucho más amigo de Jorge González que de Miguel Tapia, el que permanece en un papel muy secundario durante todo el desarrollo del libro.

Los detalles de jugarretas infantiles y vivencias juveniles son numerosos y las experiencias de la banda en gira, permiten al lector transportarse en el tiempo y revivir cada show realizado.La censura durante el gobierno militar y su llegada a la Quinta Vergara aparecen con gran nitidez en sus recuerdos y dan cuenta de la repercusión alcanzada a nivel nacional por Los Prisioneros durante dos etapas diferentes, tanto al interior de la agrupación como en el contexto histórico vivido por el país.

La historia de Claudio Narea no es fácil de contar. Nadie se siente orgulloso al darse cuenta de que se ha estado rodeado durante largo tiempo de personas malintensionadas que han velado siempre por sus propios intereses pasando a llevar y traicionando la amistad que, supuestamente une a dos personas. “El conflico con González es transversal” dice Narea al referirse a la tortuosa relacion mantenida con el ex cantante de Los Prisioneros. “Jorge le ha hecho daño a mucha gente” continúa Claudio, aludiendo a su ex compañero y amigo cuyo comportamiento queda expuesto a lo largo de diversos capítulos en el libro. La infidelidad de la que es víctima Claudio y el posterior acoso de González, habrían sido suficientes para dar por terminada esa extraña relación de amistad que el cantante de Los Prisioneros insistía en mantener a cualquier precio, sin embargo, Claudio Narea deja claro que su amistad merecía cada cierto tiempo una segunda oportunidad. Segunda oportunidad que siempre daba lugar a una nueva decepción.

El libro es complementado con un sitio web donde se pueden encontrar algunas fotos de Claudio cuando niño y un gran número de canciones tanto de Los Vinchukas como de Los Pseudopillos, dos de las bandas anteriores a Los Prisioneros que Claudio menciona en el libro. También se puede encontrar parte de su trabajo como solista; “Claudio Narea” y “El largo camino al éxito”. Hay videos de la época de “La cultura de la basura” y “Profetas y Frenéticos” y el cortometraje “Lucho, un hombre violento” donde aparece Jorge y Claudio. “Invitamos a Miguel, pero no quizo participar”, comenta Narea.

Mi vida como Prisionero es un excelente libro. Es una muy buena biografía de una banda de rock contada por uno de sus protagonistas, lo que no es muy frecuente, y es sin lugar a dudas una respuesta de Claudio Narea a todos los ataques sufridos por años por parte de Jorge González, quién es, según Narea, el verdadero enemigo al interior de la banda. “Escribir el libro ha sido liberador para mí” dice Claudio quien pretende cerrar definitivamente el capítulo de Los Prisioneros en su vida.


Texto: Jorge J.

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